Observaciones concretas
Al terminar un recorrido, anota hechos que puedas describir: una puerta comunica dos zonas, una estancia recibe luz en ese momento o existe un escalón en el acceso. Añade por separado lo que esa observación significa para tu uso. Así podrás volver a valorar la misma característica sin convertir tu primera interpretación en un dato objetivo. Si pensaste que una habitación podría servir para trabajar, escribe también qué tendrías que comprobar. Una posibilidad imaginada durante la visita todavía puede depender de medidas o condiciones desconocidas.